En este artículo te muestro lo que la ciencia dice sobre si es malo usar el microondas o no.

 

Hace mucho tiempo, cuando no existía tanta tecnología, las generaciones anteriores cocinaban sus alimentos con sartenes y otros utensilios no tan avanzados.

Eso cambió cuando llegó el horno de microondas.

Ésta herramienta vino a revolucionar por completo la manera en la que calentamos los alimentos.

Con el tiempo, y al día de hoy, su facilidad de uso y rapidez lo hace una herramienta imprescindible en cualquier casa.

Pero al ser algo nuevo, y casi mágico, la desconfianza comenzó a crecer sobre si en verdad era saludable utilizarlo.

Y muchos comenzaron a cuestionarse sobre su impacto en la salud:

 

¿Es seguro?

¿Elimina los nutrientes en los alimentos?

¿Puede provocar cáncer?

 

Son preguntas válidas…

Es decir, literalmente estamos mandando un tipo de radiación a nuestros alimentos…

Lo cual no suena muy apetecible que digamos…

 

Así que, para dejar las cosas en claro, en este artículo te muestro lo que la ciencia ha descubierto sobre si es malo usar el microondas o no.

Pero para eso, primero tenemos que entender qué es la radiación y cómo funciona.

Qué es la radiación y cómo funciona

Cuando escuchamos que algo emite radiación, nos preocupamos porque pensamos inmediatamente en que es malo para nuestra salud.

Pero la radiación es un término que incluye un gran rango de tipos de energía que están dentro del espectro electromagnético.

En otras palabras, prácticamente todo lo que está a nuestro alrededor emite algún tipo de radiación.

Sí… las luces de tu casa, la pantalla del celular desde el que estás leyendo este artículo… ¡incluso el suelo! [1].

Esto no quiere decir que toda la radiación sea bueno o mala, sino que hay algunos tipos que afectan negativamente, otros neutral, y otros positivamente.

Por ejemplo, la radiación solar es necesaria para que tu cuerpo produzca vitamina D (claro, sin exagerar exponiéndote demasiado al sol).

 

Otros tipos de radiación son benignos, como el de los teléfonos celulares.

Y otros más sí que son muy dañinos, como las bombas nucleares.

La radiación puede ser categorizada tomando como referencia el tamaño y frecuencia de sus longitudes de onda, desde las extremadamente bajas, hasta las extremadamente altas.

Pero para hacer las cosas más sencillas, podemos categorizarlas en las 2 que más nos interesan en este artículo:

  • largas y de baja frecuencia: las más seguras (como las ondas de la señal de la radio AM)
  • cortas y de alta frecuencia: las más problemáticas para la salud

 

espectro eletromagnetico

 

Para subdividir aún más la categorización de éstas ondas, podemos organizarlas en 2 más:

  • radiación no-ionizante
  • radiación ionizante

En la imagen de abajo, del lado izquierdo se pueden ver los tipos de emisiones no-ionizantes (cables de alta tensión, celulares, etc.); y del lado derecho la ionizante (rayos-x, rayos-y):

efectos de la radiacion de microondas

La radiación ionizarte es tan fuerte que puede destruir átomos, incluyendo los que componen tu cuerpo.

La radiación no-ionizante no es tan fuerte y sólo puede “excitar” a los átomos, haciéndolo vibrar a una frecuencia más alta con el objetivo de crear fricción.

(Como tu tía tóxica que le gusta el chisme)

Y esto precisamente, es lo que hacen los hornos de microondas.

Cómo funcionan los hornos de microondas

Existen dos formas de cocinar los alimentos: desde fuera o desde adentro.

Los métodos de cocinar convencionales, calientan desde fuera mediante:

  • convección (hornear)
  • radiación (asar)
  • conducción (freír)

Cuando se cocina con cualquiera de estos métodos, la cocción lleva algo más de tiempo.

En cambio, el horno de microondas, utiliza un método de dentro hacia afuera.

Lo logra mediante un tipo de radiación llamada… pues… microondas…

Éstas son las mismas que emiten las torres de señal de telefonía celular y satélites de tv.

Lo que probablemente te estés preguntando ahora es:

 

¿Entonces por qué las torres de telefonía y los satélites no calientan la comida?

 

Una pregunta válida…

Para responderla, debemos tomar en cuenta a 2 variables más:

  • proximidad
  • potencia

Esto significa que entre más alejado estés de la fuente de radiación, menos de ésta afecta a tu cuerpo.

Esto es obvio, porque si estás a 1,000 km de la explosión de una bomba nuclear, sería muy difícil que te afecte.

De igual manera, entre menos potente sea la fuente de radiación, menos de ésta alcanza a tu cuerpo.

También es bastante obvio: si la fuente de radiación es pequeña, no va a causarte problemas aunque estés parado justo frente a ella.

Un ejemplo de esto sería el celular, si estos emitieran una gran radiación, tus dedos ya estarían deshechos de tanto mandar memes de gatos.

Pero no es así (lo de los memes sí, lo de la radiación no).

En cuanto a los hornos de microondas, su potencia es baja, además de que las ondas están contenidas dentro de la barrera protectora de cada aparato.

De hecho, esta barrera es esencial para el funcionamiento adecuado del microondas, porque permite el “rebote” de éstas ondas.

Si las ondas de radiación viajaran al azar, se disiparían demasiado rápido como para poder calentar algo.

Lo que el microondas hace es atrapar las microondas dentro de un área pequeña, para que así los alimentos las absorban antes de disiparse.

Además, el horno de microondas y su radiación sólo calientan algunos tipos de moléculas, especialmente las del agua (aunque también calientan en menor intensidad las grasas y el azúcar, por ejemplo).

Como probablemente sabes, la gran mayoría de alimentos contienen agua, y son éstas moléculas las que se calientan cuando se utiliza el horno de microondas.

Esto pasa porque la radiación del microondas hace vibrar y friccionar entre ellas las moléculas del agua en los alimentos.

Ésta fricción es lo que provoca el calentamiento de la comida.

Por eso es que cuando se calienta algo en un recipiente de vidrio, cerámica, papel, o plástico (aunque ésta no sería la mejor opción, te platico por qué más adelante); éste casi no se calienta, porque no contienen agua.

Con esto podemos comenzar a comprender por qué no es malo usar el microondas, y probablemente no hace “radioactiva” tu comida:

Para que algo sea realmente radioactivo, necesita emitir radiación ionizante (los microondas no emiten esta radiación).

El metal, por otro lado, refleja estas microondas, evitando que se calienten estos recipientes, pero provocando problemas (como cortos eléctricos) que dañan el horno de microondas.

Por eso sería un error utilizar metal dentro del horno de microondas.

 

Como podemos ver, la radiación de los hornos de microondas es bastante segura, siempre y cuando se mantenga dentro del horno.

¿Pero qué pasaría si la radiación lograra salir?

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Qué pasa si la radiación del microondas logra salir

Podríamos decir que esto es muy difícil que pase, y si pasara sería de muy bajo riesgo.

Esto se debe a que la longitud de onda creada por los hornos de microondas es de unas 5 pulgadas [2].

Lo que significa que es demasiado grande para pasar a través de la barrera de protección de cada horno de microondas.

Incluso si pudieras activar tu microondas con la puerta abierta, la longitud de onda sería demasiado dispersa para causar algún daño.

De hecho, el inventor del horno de microondas, Percy Spencer, tuvo la idea de crearlo cuando un aparato de radiación en el que estaba trabajando derritió una barra de dulce en su bolsillo sin lastimarlo, allá en los años 40’s.

Unos 7 años después, se obtuvo el primer prototipo de horno de microondas, el cual pesaba cerca de 300 kg y con un costo de unos $5,000.00 dólares.

 

Y no fue hasta 20 años después que el horno de microondas se hizo popular para el uso doméstico, 1967.

Como ves, fueron muchos años de estudio para desarrollar estos hornos, y no se han encontrado problemas a la salud por su uso.

En cuanto a encontrar estudios sobre el riesgo de recibir microondas directamente, no es tan sencillo encontrar una respuesta.

Muchos estudios observacionales han intentado encontrar una relación entre los hornos de microondas y el cáncer de mama, pero no se ha encontrado evidencia clara [3].

Algunos han encontrado alguna relación y otros no.

Pero, como sabes, los estudios observacionales no son una fuente digna de evidencia científica [4].

Lo que podríamos decir es que, la radiación del horno de microondas es igual de dañina que la de la señal de radio que escuchas todas las mañanas rumbo a tu trabajo.

Aun así, si crees que tu microondas es demasiado viejo o tiene alguna avería, sería buena idea dejar de utilizarlo y reemplazarlo lo más pronto que puedas.

Y si quieres extremar las precauciones, no te pares frente al microondas mientras esté trabajando (y no pongas tu cara justo frente al microondas para ver como está girando tu comida), entre más lejano estés, menos oportunidad de recibir algo de esa radiación (cabe aclarar que aquí ya estoy exagerando mucho).

Vale, sabiendo que la radiación del horno de microondas es benigna, ahora vamos a ver que pasa con los nutrientes.

Post relacionado para seguir nerdeando sobre fitness:  La Ciencia De Cómo Las Pesas Afectan La Estatura

 

Los nutrientes y el microondas

Muchas personas piensan que la radiación del microondas puede destruir los nutrientes en los alimentos.

Y es verdad, el horno de microondas puede reducir el contenido de nutrientes de algunos alimentos.

Pero no lo suficiente como para impactar negativamente tu salud [5].

De hecho, utilizar el horno de microondas está comprobado que es uno de los mejores métodos para preservar los nutrientes de los alimentos [6].

Además, todos los métodos de cocción reducen la cantidad de nutrientes en la comida, porque al calentar los alimentos, el agua contenida en ellos se evapora, llevándose algo de sus nutrientes.

Por eso mismo, si quieres retener la mayor cantidad de nutrientes de tus alimentos, lo ideal sería cocinar tu comida lo más rápido posible y con la menor cantidad de agua.

Y eso es precisamente lo que hacen los hornos de microondas.

Incluso hay estudios que muestran que el horno de microondas puede hacer tu comida más nutritiva porque la hace más fácil para su digestión y absorción [5].

También aumenta el licopeno en los tomates [7], y los carotenoides en las zanahorias [8].

Otro punto a favor del microondas es que no somete la carne a temperaturas demasiado altas y evita la carbonización de la misma en ciertas partes.

(Sí, sí se pueden cocinar carnes en microondas)

es malo usar el microondas

Esto podría reducir el riesgo de que la carne genere aminas heterocíclicas e hidrocarburos policíclicos aromáticos.

Estos son 2 compuestos químicos que podrían ser problemáticos para ciertas personas porque pueden llegar a ser cancerígenos [9, 10, 11].

Otros compuestos problemáticos con la cocción de carnes procesadas (como el tocino) a altas temperaturas son las nitrosaminas [12, 13].

Al cocinar las carnes procesadas en el microondas, se puede disminuir significativamente el desarrollo de estas nitrosaminas.

De hecho, se ha encontró que fue el método de cocción que provocó menor formación de nitrosaminas en un estudio [14].

Y otro estudio realizado en Taiwan, descubrió que cocinar pollo en el horno de microondas, provocó mucho menor formación de compuestos dañinos para el organismo, en comparación con freírlo [15].

 

Lo que debes evitar al utilizar el microondas

Plástico…

Calentar tu comida en un recipiente de plástico es una mala idea, más aún si lo haces en microondas…

Vamos a hablar por un momento del plástico en sí, sin meter al ruedo al microondas todavía.

Por si no lo sabes, el plástico se produce con una gran cantidad de químicos [16].

Algunos de estos pueden colarse en tus alimentos [17].

Existen especialmente 2 químicos problemáticos:

  • BPA (Bisfenol A)
  • Ftalatos

La realidad es que a ciencia cierta todavía no se decide completamente qué tan dañinos son estos químicos [18].

Pero sí que hay evidencia que muestra que puede ocasionar:

Incluso hay algunos estudios que han encontrado que puede emular los efectos del estrógeno en el organismo [23, 24].

Vale, eso es en cuanto a los químicos contenidos en la mayoría de plásticos.

Pero, ¿calentar tus alimentos en estos recipientes podría ser dañino para ti?

Para responder a ésta pregunta, una reseña realizada por el Instituto de Salud y Protección al Consumidor puede darnos la solución.

En su investigación encontraron que la cantidad de químicos liberados de los botes plásticos fueron mínimos y en cantidades que no afectan tu salud [25].

De hecho, esto se ha replicado en otros estudios donde hervían, cepillaban y después pasaban los botes por el lavavajillas, y aún así las cantidades de estos químicos no era dañina [26].

Incluso si llegaras a calentar una y otra vez los recipientes plásticos donde calientas tu comida, estos sí liberan más cantidad de químicos [17, 27, 28], aunque siguen estando dentro de los límites de salud recomendables [29].

Para poner las cosas en perspectiva, un estudio encontró que, para alcanzar niveles peligrosos de estos químicos, necesitarías comer entre 100-1000 veces más que el máximo permitido [29].

Y calentar tus alimentos en recipientes de plástico en el horno de microondas no liberan cantidades ni siquiera cercanas a estos niveles [28].

De hecho, se han realizado investigaciones profundas donde se ha dimensionado que calentar plásticos en microondas impacta muy poco el desprendimiento químico y la absorción en los alimentos [30].

Así que… sí, hay evidencia que muestra que estos químicos en los plásticos pueden ser problemáticos; y también hay estudios que muestran que es muy difícil que logren colarse a tus alimentos…

Pero para evitarte problemas, mejor procura NO calentar tus alimentos en recipientes de plástico.

(Sí, incluso en aquellos recipientes plásticos que dicen ser “aptos para microondas”)

Visto todo lo anterior, ahora vamos a ver las últimas recomendaciones para usar correcta y saludablemente un horno de microondas.

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Cómo usar un microondas correctamente

Como hemos visto hasta ahora, no es malo usar el microondas, pero sí que hay ciertas cosas que puedes tomar en cuenta para darle mejor uso.

Básicamente, puedes seguir algunas reglas:

  • no utilices recipientes de plástico
  • no utilices papeles o algún otro material con colores (los tintes de los papes pueden reaccionar negativamente con el calor)
  • prefiere recipientes de vidrio o cerámica
  • elige un microondas que tenga un “platillo girador”
  • no hiervas agua demasiado tiempo
  • no calientes leche materna

Las primeras 3 recomendaciones ya las vimos, pero las últimas 3 no.

El motivo de buscar un microondas que tenga un platillo girador es muy simple: cuando calientas comida en el microondas, las temperaturas de ese alimento pueden estar “desbalanceadas”, dejando algunas partes más cocidas que otras.

Además, siendo que el microondas calienta el agua dentro de los alimentos, habrán ciertas partes de estos que contengan más agua que otras, generando más desbalance aún.

Esto podría dejar algunas zonas sin cocinar, dando posibilidad de que se desarrolle bacteria indeseable, como la salmonela.

Por eso, cuando cocines en microondas, asegúrate de que la comida está cocida por todos lados y dale vuelta constantemente para que se cocine lo más uniformemente posible.

Sobre no hervir agua en el microondas, es porque podría explotar…

Es verdad… no estoy bromeando.

De hecho los cazadores de mitos lo probaron en su programa:

Esto pasa por el mismo motivo que vimos en el punto anterior, el microondas calienta de manera desigual, en lugares diferentes dentro del recipiente.

Esto significa que se pueden generar “bolsas” de agua hirviendo  debajo de capas de agua más fría.

Cuando el líquido es agitado en este estado (como dejar caer la bolsita de té, o darle vueltas al azúcar del café), puede “hacer erupción”.

Para evitar esto, puedes girar el agua antes de calentarla y únicamente calentarla sin llegar a hervirla, haciéndolo en intervalos de 1-2 minutos.

Por ejemplo, mover el agua con una cuchara de madera, calentarla por 1-2 minutos, girar un poco el agua y ver si ya está a la temperatura deseada, si no es así, volver a calentarla por 1-2 minutos; así sucesivamente.

Y sobre no calentar leche materna en el microondas es porque se ha encontrado que hacerlo podría dañar algunos agentes antibacteriales en esta leche [31].

Además de que un bebé no te podrá decir que lo que está tomando está demasiado caliente o no.

 

Conclusión

Decir que usar el horno de microondas es malo sería un error.

La realidad es que es un utensilio que no causa problemas al organismo y que facilita mucho las cosas en la cocina.

Si bien, tiene algunos detalles (como el sabor de la comida, por ejemplo), es una opción válida y saludable para calentar tus alimentos.

En el artículo revisamos el porqué el horno de microondas no emite radiación peligrosa y tampoco destruye los nutrientes de los alimentos.

Esto se debe a que la radiación que utiliza es muy baja como para causar algún estrago.

Si hay algún factor para evitar usar el microondas, ese sería el calentar los alimentos utilizando un recipiente de plástico.

Esto puede provocar que algunos químicos de estos recipientes se desprendan con el calor y lleguen a tus alimentos.

Aunque incluso hacerlo así, no llegarían cantidades suficientes como para causarte problemas de salu.

Pero más vale prevenir que lamentar, y por eso no es recomendable introducir plásticos al horno de microondas (o con cualquier otro método de cocción).

Por último, si sigues estos consejos, podrás utilizar de manera correcta y saludable tu horno de microondas:

  • no utilices recipientes de plástico
  • no utilices papeles o algún otro material con colores (los tintes de los papes pueden reaccionar negativamente con el calor)
  • prefiere recipientes de vidrio o cerámica
  • elige un microondas que tenga un “platillo girador”
  • no hiervas agua demasiado tiempo
  • no calientes leche materna

 

Esculpe tu vida, comienza con tu cuerpo.

-Mike.

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Mike
Mike

Mike García es súper nerd, le encanta cargar cosas pesadas y la ciencia que hay en eso. -Precision Nutrition certified coach grade 1, Certified Online Trainer, Entrenador Personal Certificado, Coach en nutrición deportiva, Coach en inteligencia emocional en el deporte.

    1 Response to "Lo Que 31 Estudios Dicen Sobre Lo “Dañino“ Del Horno De Microondas"

    • Mike

      Gracias por pasar por aquí y leer mi artículo, espero que te haya gustado.

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