En este artículo te muestro cómo afecta la sal a todo lo que tiene que ver con salud y fitness.

Versión “no quiero leer”:

  • El sodio es un mineral necesario para el cuerpo humano.
  • La sal contiene 40% sodio y 60% cloruro.
  • El sodio trabaja conjuntamente con el potasio.
  • El trabajo del sodio es llevar agua a las células, mientras que el del potasio es llevarla fuera de ellas.
  • Es importante tener un balance adecuado de sodio/potasio para mantener nivelados los líquidos dentro de nuestro cuerpo.
  • Un consumo de 5 gr de sodio al día se considera saludable.
  • Los mayores índices de mortalidad se dan cuando se consume menos o más de 5 gr al día.
  • Las técnicas de deshidratación para intentar perder más agua corporal con el objetivo de “verse más marcado…bro”, no son efectivas porque quitan volumen al músculo (que se compone en gran mayoría de agua).
  • Evitar la sal no ayuda a la pérdida de peso ni de grasa corporal directamente, pero sí puede hacer que retengas líquido, resultando en un aumento pasajero de peso.

 

La recomendación siempre es “come menos sal”… ¿pero es esto realmente recomendable?

En el año de 1940, nació un bebé que tenía una afinidad muy grande por la sal [1].

Los padres del bebé decían que su hijo rechazaba prácticamente todo lo que le daban a excepción de la leche materna.

Con el tiempo, su doctor les recomendó que le dieran galletas saladas.

También las tiró, pero comenzó a lamer la sal de las galletas e instantáneamente comenzó a pedir más.

Conforme fue creciendo, el niño comía cantidades de sal enormes; si fuera un adulto, consumía lo equivalente a 20-30 gr de sal extra al día.

Si comparamos ésta cantidad con la recomendación del Instituto de Medicina, y la del Centro para la Prevención y Control de Enfermedades, que es de 2.3 gr de sal (sodio) al día [2, 3]… podemos ver que este niño era casi “adicto” a la sal.

Sin embargo, esto no sólo era un gusto del niño.

Sino que su cuerpo lo necesitaba.

A los 3 años, el niño fue ingresado al hospital, y después de pasar 7 días ahí, falleció.

El resultado de la investigación fue que el niño murió por la falta de sodio en su dieta (el hospital tenía un menú bajo en sal).

El problema fue que tenía una deficiencia adrenal que era la que le provocaba su gran deseo por la sal.

El niño se mantuvo vivo por al menos 2 años y medio comiendo esas cantidades inmensas de sal.

Este mineral ha sido estigmatizado por mucho años como un nutriente muy malo.

Pero, como vimos en la historia anterior, no podemos vivir sin sal, o mejor dicho, sin sodio.

Claro, tampoco hay que llegar a extremos.

La moraleja es que debemos prestar atención a obtener “lo suficiente”.

¿Cuánto es “lo suficiente”?

¿Cómo afecta a tu organismo?

¿Cuáles son los diferentes tipos?

En este artículo te platico no sólo si la sal es buena o no, sino cómo afecta en tus objetivos de pérdida de grasa, ejercicio, etc.

 

NOTA: Antes de que leas la información, cabe aclarar que no soy médico y sólo te comparto información. Si necesitas una verdadera valuación sobre si debes o no disminuir tus niveles de consumo de sal, platícalo con tu médico de confianza. Ahora sí, ¡vamos a empezar!

 

¿Qué es la sal y por qué es importante?

La palabra “salario” viene del latín “salarium”, que significa “pago de sal” o “por sal”.

Este término proviene del antiguo imperio romano, donde muchas veces se hacían los pagos a los soldados con sal.

Era tan importante que valía su peso en oro.

(A que no te sabías esa)

La sal es un mineral compuesto de 40% de sodio y 60% de cloruro [4].

El sodio es conocido como un “electrolito“, que es una sustancia que incrementa la conducción eléctrica de un fluido.

Estos electrolitos son bastante importantes para nuestro organismo porque nuestras células (trillones de ellas) requieren de esta conductividad eléctrica para poder funcionar.

El sodio trabaja conjuntamente con el potasio para ingresar a las células cantidades altas de iones de potasio y cantidades bajas de iones de sodio.

Así es como funcionan:

Todo esto lo hacen para mantener un balance de sodio, potasio y fluidos dentro de las paredes celulares.

El sodio también ayuda a regular el volumen de sangre que es involucrado en la función nerviosa y muscular.

Y es que, el sodio es tan importante, que si no tenemos la cantidad mínima (hiponatremia), podemos incluso morir.

Por eso es algo… ya sabes… importante…

Una vez que la consumimos, el organismo tiene que regularla bastante bien, porque si hay un desbalance muy fuerte, también morimos.

En animales herbívoros, el deseo por el sodio se incrementa en la primavera y verano.

Esto se debe a que las plantas consumidas en los meses calurosos tienen mayores concentraciones de potasio y agua, lo que provoca deseo de consumir más sodio para mantener el equilibrio.

Sólo los herbívoros tienen estos impulsos, porque los carnívoros obtienen sodio de la carne y fluidos de sus presas.

Es decir, el sodio es un mecanismo de sobrevivencia.

Por eso hay que tomarle atención.

Aún comprendiendo cuál es la función del sodio en el organismo, nos encontramos con muchos artículos que mencionan que la sal es mala… ¿es cierto esto?

 

¿La sal es buena o mala para la salud?

Anteriormente se creía que la sal (o el sodio) era la causante de muchos problemas de salud.

Pero la ciencia a avanzado en estos aspectos.

Existen estudios que muestran que este mineral no es tan malo como se pensaba.

Por ejemplo, en esta investigación de 2003, se analizó mucha literatura sobre la ingesta de sodio, y concluyeron que hay muy poca evidencia de que hayan efectos benéficos a largo plazo al reducir el consumo de sal [5].

8 años después, un meta-análisis (estudio de estudios) con más de 6,000 participantes, encontró que no hay evidencia que muestre que disminuir el consumo de sal sea una manera efectiva de reducir el riesgo de ataque al corazón, o de muerte en personas con presión arterial alta o normal [6].

De hecho, en el 2015, se encontró que un consumo menor de sodio puede estar asociado a mayor riesgo de muerte por enfermedad del corazón [7].

Pero como a muchas otras preguntas sobre fitness, la mejor respuesta siempre es: depende.

La realidad es que tal vez no haya una respuesta general para toda la población, sino que hay personas más sensibles genéticamente a los efectos de la sal [8].

Por ejemplo, sabemos que consumir muy poco sodio sí que está asociado a sufrir algunas enfermedades como:

  • niveles más altos de LDL (colesterol malo) y triglicéridos [9, 5]
  • enfermedades del corazón [10, 11, 12, 6]
  • mayor resistencia a la insulina [13, 14, 15, 16]
  • diabétes tipo II [17]

Y también sabemos que demasiado sodio tiene efectos negativos en la salud.

Incluso hay estudios que relacionan una dieta muy alta en sal con el cáncer de estómago [18].

Aunque el culpable de estos problemas por lo general no sólo es el sodio (o la sal)… sino la relación que tiene con otro mineral: el potasio.

Al hablar de sodio, necesariamente tenemos que hablar también del potasio.

Cada Batman tiene su Robin, cada Joey tiene su Chandler… y cada Sodio debería tener su potasio.

Esto se debe a que la proporción entre la ingesta de sodio y potasio es lo que verdaderamente importa.

Por ejemplo, los investigadores del Centro de Control de Enfermedades y la Universidad de Harvard, encontraron que las personas con una proporción más alta de sodio que de potasio, eran EL DOBLE de propensas a morir de ataque al corazón, y tenían 50% más riesgo de muerte por cualquier causa, comparado con las personas con una proporción más equitativa de estos minerales [19].

Por eso el Instituto de Medicina recomienda un consumo de 4.7 gramos de potasio al día [20].

Pero con las dietas occidentales modernas, no obtenemos mucho de este mineral [21].

Es algo lógico, ya que en estos días, casi no se consumen frutas y verduras, que son alimentos con alto contenido en potasio.

Sino que nuestras dietas han ido “involucionando” a alimentos ultraprocesados sin mucho aporte nutrimental.

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Claro que, no necesitas comer todo el tiempo sano, ni comprar sólo productos orgánicos, ni cazar tus propios animales para comer carne libre de hormonas…

Basta con mejorar tus hábitos un un paso a la vez, añadiendo más alimentos saludables, en lugar de quitar todo “lo malo” de un golpe.

Esto va a ayudarte a mantener los niveles de sodio y potasio en buena proporción.

Y para eso necesitamos saber ¿cuánto se consideran buenos niveles de sodio?

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Cuánta sal necesitamos

De cierta forma, la sal ha sufrido lo mismo que la grasa saturada.

Digo esto porque hace mucho tiempo la grasa saturada (y la sal) estaban condenadas a ser las “malas del cuento”.

Sin embargo, hemos aprendido muchas cosas sobre ellas y probablemente no son tan malas como pensábamos.

Pero esto no quiere decir que sean benignas.

Es decir, aun cuando la grasa saturada no tenga tantos efectos negativos en la salud, las instituciones de cardiología siguen manteniendo que hay una relación entre un consumo alto de estas grasas con el riesgo de enfermedades de corazón [22, 23].

Por eso, una buena manera de evitar los problemas con la grasa saturada, es que sólo un 10% de tus calorías diarias totales provengan de las sabrosas grasas saturadas.

Algo parecido pasa con el sodio; y además, el problema es que es un mineral difícil de controlar.

La sal le da más sabor a los alimentos, lo que hace muy fácil aumentar nuestro consumo de ella.

El otro problema es que es muy difícil controlar a la perfección cuánta consumes porque se encuentra prácticamente en todo lo que comemos.

La verdadera pregunta que deberíamos hacernos es si sería necesario disminuir tanto la sal que consumimos.

Y este meta-análisis nos da un panorama más alentador [24].

La investigación fue llevada por la American Journal of Hypertension.

Concluyeron que, después de todas las variables observadas entre los participantes, una ingesta de sodio entre 2.6 y 4.9 gr de sal al día es un rango saludable.

Los problemas aparecieron cuando se consumía menos o más sal de lo recomendado, formando una gráfica en forma de “U”:

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Estos resultados difieren de las recomendaciones de las asociaciones de salud americanas.

En especial a la de reducir a 1.5 gr el consumo de sal en personas con algún problema de salud (riñones, presión, diabétes, etc.) [3].

En la investigación se analizaron algunos estudios observacionales; aun así, han habido otros estudios más controlados en los que el resultado es parecido a los de este meta-análisis.

También existen diferencias entre las personas y la cantidad de sal recomendadas para ellas.

Es decir, si sudas mucho, o vives en un lugar caluroso, probablemente necesitas más de los 2.3 gr al día recomendados [25].

Resumiendo, consumir aproximadamente 5 gr de sodio al día está considerado dentro de lo saludable.

Ahora, en tu último viaje al súper, probablemente hayas encontrado muchos tipos de sal y tengas la duda de cuál de ellas es la mejor.

 

Cuáles son los diferentes tipos de sal

No toda la sal es creada igual y no todas contienen la misma cantidad de sodio.

Aquí hay un resumen de lo que puedes encontrar en el súper:

Sal refinada

Es la más común y la que se pone en las mesas a la hora de comer.

No es que sea la más elegante… sino que está severamente refinada (le fueron eliminados muchas impurezas y minerales).

Sal de mar

Es sal obtenida mediante la evaporación de agua de mar.

Es parecida a la sal de mesa, solo que contiene otros minerales como potasio, hierro, y zinc.

Entre más oscura sea la sal, mayor es la concentración de impurezas y otros nutrientes.

El problema es que, con la contaminación de los mares, también puede tener rastros de plástico y metales pesados como plomo.

 

Sal rosa del Himalaya

Es sal minada de Pakistán.

Contiene rastros de óxido de hierro, lo que le da ese color rosado.

También tiene cantidades pequeñas de calcio, hierro, potasio, y magnesio.

Esto hace que tenga menores cantidades de sodio que la sal de mesa.

 

Sal Kosher

Toda la comida “kosher” es aquella aceptada por las leyes judías.

La ley judía tradicional dice que la sangre debe ser extraída de la carne antes de que pueda comerse.

Como la sal kosher tiene una estructura gruesa, es particularmente eficiente para extraer esta sangre.

Pero la principal diferencia con la sal regular es el tamaño de los copos de sal (la kosher es más grande).

Sal celta

Esta sal fue popularizada en Francia y es de un color grisáceo.

También contiene un poco de agua, lo que la hace que esté siempre algo húmeda.

Tiene algunas cantidades de otros minerales y es más baja en sodio que la sal de mesa.

De todas éstas, la sal celta es la que tiene menos sodio y mayor cantidad de calcio y magnesio [26].

Claro está que contiene estos minerales extra en cantidades muy pequeñas.

Por lo que no necesitas elegir una sal sobre otra por el contenido de otros minerales.

Al final de cuentas, cualquier tipo de sal sigue siendo sal, y su propósito principal es darle sabor a la comida.

Así que no tienes que preocuparte mucho por elegir la mejor, simplemente escoge la que más te guste y modera tu consumo.

De no ser así, puede traer algunos problemas a la salud; ahora vamos a ver cómo afecta la sal a tu cuerpo.

Post relacionado para seguir nerdeando sobre fitness:  4 Claves Para Perder Grasa y Ganar Músculo Al Mismo Tiempo

 

Sal y la presión arterial

Se ha encontrado que el efecto de la sal en la presión arterial es proporcional al nivel “base” del individuo.

Es decir, personas con presión arterial alta, tendrán una disminución mayor en su presión si consumen menos sal, comparado con otra persona con una presión arterial más baja.

El otro tema es que, reducir la presión arterial, no necesariamente resulta en menores índices de mortalidad.

Esto se ha demostrado con bloqueadores beta, que reducen la presión arterial, pero no la mortalidad [27, 28].

Además, hay estudios que muestran que otras variables que afectan la salud cardiovascular (como hormonas y lípidos) pueden empeorar cuando las personas reducen drásticamente su consumo de sodio [29]; haciendo que el probable beneficio de reducir la sal provoque más problemas de los que soluciona.

O como se conoce por aquí, que salga más caro el caldo que las albóndigas.

Si nos vamos al otro extremo, aumentando el consumo de sodio, encontramos que consumir 7+ gramos al día puede aumentar el riesgo de enfermedades del corazón [30].

Estos resultados van de la mano a las recomendaciones anteriores de no rebasar los 5 gr al día.

Y como muchas otras enfermedades, la mejor cura es la prevención.

Para eso, el hacer ejercicio regularmente, estar delgado, y consumir alcohol en lo mínimo (o nada), son los mejores remedios.

El sodio, no sólo afecta a los adultos, sino que puede también influir en niños, mujeres embarazadas y sus bebés.

Ahora veremos eso.

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Sal y el embarazo

Las mujeres embarazadas desarrollan una extraña necesidad de sal [31].

Y es importante que las mujeres embarazadas pongan atención a este antojo.

Se ha encontrado en estudios que las mujeres embarazadas que llevaban una dieta baja en sal, comparado con quienes llevaron una dieta alta en este mineral, provocó problemas como [32]:

El sodio no sólo tiene efectos en la madre, sino también en el bebé y los niños.

La sal es particularmente importante para el feto y los bebés porque es necesario para su crecimiento óptimo.

Un estudio del British Medical Journal concluyó que un consumo insuficiente de sodio puede afectar el desarrollo neuronal en la segunda década de vida [33].

Como vemos, el sodio es sumamente importante para mantener una buena salud.

Pero ¿cómo afecta a nuestros objetivos en el fitness?

 

Sal y la pérdida de grasa corporal

Tal vez has escuchado que la sal engorda.

Esto es parcialmente cierto.

Perder grasa corporal se reduce a una cosa: balance energético [34].

Es decir, cuánta energía ingresa a tu cuerpo, y cuánta se utiliza para tus actividades diarias.

Punto.

Sin embargo, muchas personas confunden la pérdida de grasa con el PESO corporal.

Por ejemplo, piensan que sudar es lo mismo que perder grasa corporal.

Pero estos son 2 procesos totalmente diferentes del cuerpo humano.

Cuando sudas pierdes líquidos; y cuando gastas más energía de la que consumes, entonces tu cuerpo va a sus almacenes de energía resguardados para este tipo de situaciones: tu grasa corporal.

Pasa algo parecido con el sodio y el peso corporal.

Cuando comemos mucha sal, el sodio de ésta provoca que acumulemos más líquido en nuestras células [35], lo que hace que sientas esa hinchazón después de comer [36] y haciendo que la báscula te muestre que pesas mucho más de lo que te mostraba anteriormente.

Este incremento del peso es debido al agua que estás reteniendo dentro de tus células.

Por eso, al reducir el sodio en tu dieta, la retención de líquidos disminuye [37].

El potasio, siendo el compadre del sodio, es el que se encarga de llevar el líquido fuera de las células.

Como ves, funcionan juntos: uno lleva líquido a las células (sodio), y el otro las lleva fuera de ellas (potasio).

Por este motivo es que consumir menos potasio en tu dieta puede aumentar la retención de líquidos también [38].

 

Menor potasio = menor salida de agua de las células = mayor retención de líquidos = mayor peso corporal.

 

O visto a la inversa:

 

Mayor potasio = mayor salida de agua de las células = menor retención de líquidos = menor peso corporal.

 

Aunque esto no quiere decir que estés perdiendo grasa corporal, sólo que estás perdiendo peso debido a la cantidad de agua que tienes.

En el mundo del fitness, la retención de líquidos es algo que puede afectar en lo que se conoce como “etapa de definición”.

Sal y la “etapa de definición”

La etapa de definición es un concepto utilizado en el mundo del fitness para describir cuando estás perdiendo grasa corporal para tener un físico más definido muscularmente.

Es decir, menos grasa corporal y más músculo.

la sal engorda

Como vimos anteriormente, el sodio lleva agua a las células, y cuando quieres estar más definido, entre menos agua tengas, más lograrás ese look.

Por éste motivo es que muchos gurús del fitness promueven eliminar toda la sal de la dieta por 4-12 semanas para no almacenar agua y “mostrar más los cortes bro…” [39].

Aunque lograr esto es más difícil de lo que piensa porque el cuerpo humano lucha por mantener el equilibro sodio/potasio.

Además de que no es saludable, crea más problemas de los que soluciona.

Por ejemplo, cuando disminuyes tu consumo de sodio drásticamente, los niveles de grelina (la hormona que te provoca hambre) suben, tu metabolismo disminuye, y el almacenamiento de grasa corporal aumenta [40]; provocando que la etapa de definición sea mucho más difícil.

La grelina aumenta cuando no has comido, precisamente para inducirte el hambre. Cuando comes, sus niveles regresan a la normalidad.

Cuando se limita mucho el sodio en la dieta, comer no disminuye los niveles de grelina [41], como normalmente sucedería.

Incluso la deshidratación (a causa de un desbalance sodio/potasio) puede hacer que pierdas músculo y obstaculizar la pérdida de grasa corporal [42].

Además de hacerte la dieta más difícil, restringir el agua va a hacer que tus músculos pierdan tamaño (porque están compuestos por más del 70% de agua ) [43].

Y también puede interferir con el transporte de glucosa, lo que evitaría el almacenamiento de glucógeno (glucosa almacenada en hígado y músculos); haciendo que tus músculos se vean “menos llenos” [44].

Otra razón por la cual se restringe el sodio de la dieta en deportistas es para depurar toda el agua posible del cuerpo para lograr perder peso corporal (como vimos en un punto anterior).

Esto se hace especialmente en los deportes de pelea.

Tienen que alcanzar cierto peso específico o si no están fuera de la competencia.

Esto lo hacen para que sea una pelea más justa.

 

Por eso, el día en que se pesan, tratan de sudar lo más que pueden para que la báscula les dé el sí.

El problema es que, el sodio es un mineral importante para el organismo, y privarte de él por mucho tiempo no es una buena idea.

Una alternativa más saludable a ésta práctica es la de cargarte de agua por 3 días (2-4 veces más agua de la que normalmente tomas), en el cuarto día restringir el agua a unos 15 ml por kilo de peso corporal.

El quinto día es el día del pesaje o competición.

Cuando termine la competencia, asegúrate de rehidratarte inmediatamente.

Este protocolo hace que la producción de orina aumente dramáticamente.

Cuando limitas tu consumo de agua antes de la competencia, la producción de orina se mantendrá elevada, haciendo que liberes más agua naturalmente.

Ayudándote a perder unos cuantos gramos o incluso kilos de peso.

Así lo demostró el Instituto de Deporte de Australia, donde los participantes que siguieron este protocolo perdieron cerca del 3.2% de su peso corporal [45].

Mientras que los sujetos que consumieron agua normalmente, perdieron sólo el 2.4% de su peso.

Además, su desempeño físico no fue afectado negativamente y todos sus análisis de sangre demostraron que no había peligro alguno.

Ahora toca ver cómo se relaciona la sal con la obesidad.

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Sal y la obesidad

Como mencioné en un punto anterior, la pérdida de grasa y el sodio están relacionados parcialmente.

Algo parecido pasa con la obesidad.

El sodio puede contribuir a la obesidad, directa o indirectamente, a través del consumo de alimentos procesados y azucarados [46].

Pero no es un factor determinante en la obesidad.

Puedes llegar a ser obeso sin tener un consumo de sal (o de sodio) exagerado.

Lo que sí puede pasar, es que los alimentos con más sodio no sean los más adecuados para nutrirte, además de estar llenos de calorías, provocando que subas de peso.

Esto es algo de sentido común, ya que la sal tiene cero calorías.

Si después de todo lo analizado crees que estás dentro de la población que se beneficiaría de restringir la cantidad de sodio en su dieta, entonces vamos a ver las maneras en las que puedes lograrlo.

Cómo reducir tu consumo de sal

Si eres como el 90% de las personas, probablemente no pongas atención a cuánto sodio o sal consumes al día.

Es normal…

No es algo que nos preocupe mucho.

Pero como vimos a lo largo de este post, es una buena idea ponerle algo más de atención.

Y es que, como te comentaba antes, librarse de la sal es algo difícil, porque incluso una cucharadita contiene 2.3 gr de sodio.

 

¡Sí!… ¡lo leíste bien!

 

Una sola cucharadita de sal contiene lo recomendado por las instituciones de salud: 2.3 gr de sodio.

Y si a esto le añadimos todos los alimentos altos en sodio como pizza, pasta, algunos cortes de carne, etc.; entonces podemos comprender el porqué es difícil liberarnos de ella.

Si tienes problemas de presión alta y consumes más de 7 gr de sodio al día, sería un muy buena idea reducir tu consumo de ella.

Para eso, puedes aplicar estos consejos de la FDA (Food & Drug Administration) [47]:

Bájale a la sal

Muchos de los alimentos que comemos contienen sodio naturalmente.

Pero la mayor parte del sodio que consumimos proviene de la sal, que es cerca de 40% sodio y 60% cloruro.

Así que la primer estrategia debe ser ésta.

 

Prepara tu comida en casa siempre que puedas:

Cuando tomas control de tus alimentos, puedes tener mejor idea de cuánto sodio estás añadiendo a tus alimentos.

 

Reduce tus porciones:

Menos comida es igual a menos sodio.

Aquí hay una guía para tomar control sobre tus porciones que comes utilizando únicamente las manos.

 

Revisa el contenido de sodio en las etiquetas nutricionales

  • Libre de sodio: menos de 5 mg de sodio por porción sin cloruro de sodio (sal de mesa).
  • Muy bajo en sodio: menos de 35 mg de sodio por porción.
  • Bajo en sodio: significa que contiene menos de 140 mg de sodio por porción.
  • Reducido en sodio: que tiene al menos 25% menos sodio por porción que en el producto estándar.
  • Poco sodio o poca sal: Al menos un 50% de sodio que en el producto estándar.
  • Sin sal añadida o sin salar: No se añade sal al producto durante su proceso; pero no implica que no contenga sodio, a menos que así lo indique.

 

Evita las carnes frías/embutidos

Éstas tienen mucho contenido de sodio y es mejor evitarlas si quieres reducir tu consumo.

 

Disminuye salsas y aderezos

Los aderezos y salsas tienen muchas especias y sobre todo sal para darles mayor sabor.

 

El queso puede ser un problema

Una onza de queso americano puede tener cerca de 500 mg de sodio.

 

Incluye más potasio en tu dieta

Algunos alimentos con alto contenido en potasio son:

  • frijoles (2-3 gr por taza)
  • verduras de hoja verde (500-1,500 mg por taza)
  • plátano (400-500 mg en el tamaño mediano)
  • papa (900 mg en el tamaño mediano)
  • calabacín (100-500 mg en el tamaño mediano)
  • yogurt (250-400 mg por taza)
  • salmón (100 mg por onza)
  • aguacate (1 gr por pieza)
  • champiñones (300-400 mg por taza)

Siempre que puedas, cuando comas en un restaurante, elige platillos bajos en sodio

Algunos restaurantes ofrecen opciones sin sodio.

Si quieres reducir tu ingesta de sodio y te encuentras en un lugar que ofrece ésta opción, no dudes en pedirla.

 

Evita el alcohol

Además de los otros problemas a la salud que trae el alcohol, su consumo está relacionado significativamente con la presión arterial alta [48, 49, 50].

Una o dos bebidas está bien, pero excederse de esto puede causar problemas.

La idea no es que tengas siempre un balance perfecto entre el potasio y el sodio.

Más bien la idea es que trates de comer lo más balanceado posible y evitar los alimentos procesados lo más que puedas.

 

Conclusión

Como vimos, el sodio es un mineral muy importante en nuestra vida diaria.

Desde el embarazo, hasta el crecimiento adulto, el sodio es sumamente importante para tener buena salud.

La sal, siendo un 40% sodio, es una manera muy sencilla de obtener lo que necesitamos para estar saludables.

Los estudios muestran que no pasar de 5 gr al día es una muy buena métrica para no tener problemas con el sodio.

La sal (y el sodio contenida en ella) están en constante balanceo junto con el potasio.

El sodio lleva agua a las células, mientras que el potasio las lleva fuera de ellas.

Este balance es muy difícil de alterar, además de que no es para nada saludable.

En el fitness, a veces se recomienda un “depuración” de agua corporal para verse más definidos muscularmente.

Sin embargo esto es contraproducente porque, al no tener el líquido necesario en tus músculos, estos van a verse más pequeños.

Además de que afecta otros procesos que resultan en que tu físico se vea menos “lleno” muscularmente.

La sal, a pesar de tener reputación de “mala”, la realidad es que es buena… siempre y cuando no nos vayamos a los extremos.

Las recomendaciones siguen siendo las de siempre:

  • muévete un poco más
  • carga cosas pesadas en el gym
  • come más frutas y verduras
  • reducir alimentos procesados
  • vive más tranquilo

Hacer esto va a regresar a tu cuerpo a que maneje el balance de sodio/potasio de manera efectiva naturalmente.

Como si supiera exactamente qué hacer con él…

Que, seguramente, es precisamente como debería ser.

 

Esculpe Tu Vida, Comienza Con Tu Cuerpo.

-Mike.

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Mike
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Mike García es súper nerd, le encanta cargar cosas pesadas y la ciencia que hay en eso.

    1 Response to "¿Cómo Te Afecta La Sal En El Fitness?"

    • Mike

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